viernes, 17 de septiembre de 2010
enjaulando a un loco
Así pues el cura hablo con los caballeros quienes accedieron a dejarme en libertad, de la que se salvaron porque sino me habrían tenido que ver enojado y se habrían arrepentido de haberme tomado preso desde el principio. Luego la princesa Micomicona dijo que ya estaba lista para poder continuar con la aventura cuando quisiera de acuerdo dije y le ordene a Sancho que fuera a alistar a mi fiel corcel para poder continuar con nuestra aventura. En eso Sancho me salio con que la princesa estaba haciendo cosas no dignas con el tal Don Fernando, inmediatamete le pegue y le calle ya que esa no es manera de tratar a una dama. Luego la princesa me explico que lo que Sancho había visto era tan solo una ilucion creada por un encantamiento. Debo decir que me alego escuchar eso ya que empecé a dudar de la princesa. Mas tarde cuando Sancho y yo nos encontrábamos en nuestros apacentas unos extraños expectros con voz extraña aparecieron en nuestro cuarto y nos dijeron que si queríamos cumplir con la misión de la princesa Micomicona debías introducirnos en una jaula que ahí se encontraba. También le dijeron a Sancho que si quería que lo que tenia prometido se le cumpliera al final de la misión el debía entrar también. Así que ambos entramos pero una vez adentro me puse a pensar y era bastante raro que metieran a un caballero en una jaula ya que yo nunca he leído nada con respecto a eso en mis libros de caballería.
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Capitulo 46
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